Reseña de ‘Remanso de paz’ de Leandro Pinto

Antes de comenzar esta reseña ya sé que habrá quien diga que no es muy fiable, que Leandro es amigo mío y, como tal, mi reseña no podrá ser objetiva, que me desharé en elogios hacia su trabajo. Si crees eso, te doy permiso para que no sigas leyendo. Nadie te obliga. Si opinas, como yo, que el conocer a un autor no te exime de ser crítico con su obra y que se puede criticar sin insultar ni ofender, te invito a conocer mi opinión sobre esta, la segunda novela de este argentino afincado en Gran Canaria desde hace algunos años ya.

Leí Orlando Brown (Beginbooks, 2010) sin saber muy bien qué me iba a encontrar. Me lleve una gratísima sorpresa con esa novela, no exenta de defectos propios de autor novel, y tuve claro desde ese momento que Leandro se haría hueco en las estanterías de los lectores de este país. Con Remanso de paz (Anroart, 2012) he podido comprobar mi teoría.

Sinopsis:

El Remanso, la suntuosa finca de la familia Hornos, se yergue orgullosa entre los vastos y fértiles maizales de la comarca. La dinastía, que había iniciado su dominio en la aldea varias generaciones antes, representa el poder y la superioridad social en una comunidad mermada por la ignorancia y la tiranía de los patrones.
Uno de los vástagos de la familia, Tomás Hornos, comienza a ser devorado por un monstruo de insaciable codicia y ambición, una bestia nefanda que va incrementando su poder a medida que aumentan la lucidez y las ansias artísticas del muchacho, al tiempo que, entre profundas dudas existenciales, éste deja atrás una adolescencia marcada por relaciones fraternales llenas de ambigüedades, envidias y sentimientos insanos. Su objetivo, ahora, es apropiarse de la herencia paterna, y las acciones que emprenda para lograr su cometido no conocerán límites. Tan atormentado y solitario como astuto y perverso, el menor de los Hornos es la mala semilla en una familia en la que todos esconden secretos tortuosos e inconfesables pecados.
Una historia de ambición, violencia, incesto, fratricidio y muerte. El drama familiar de una dinastía condenada desde su misma fundación.

La historia comienza cruda y directa, con dos personajes que deciden dejarlo todo para poder vivir su historia de amor, su pasión desbordada, ante la negativa familiar que les obliga a convertirse en exiliado, en parias ante su propia gente. Sólo la casualidad le permite recalar en El remanso, la hacienda de un loco familiar, casi tan renegado como ellos. Allí se establecen y dan origen a una familia en la que todo, como el maiz de podridas raíces, acabará torciéndose.

Leandro logra estremecernos con esta novela, quizás la más alejada de su género predilecto, que es el terror psicológico, para ofrecernos unaOrlando Brown en retrazos, www.retrazos.wordpress.comhistoria viva de pasiones, traiciones y locura en la que la familia se convierte en el peor enemigo. Con un estilo muy trabajado en el que no sobra ni una palabra, nos arrastra por la historia de los Hornos mientras vemos con angustia el auge y decadencia de toda una dinastía con personajes muy bien trazados a lo largo de las décadas, desde su nacimiento hasta su plenitud: sus pasiones, intereses y apegos se desarrollan poco a poco, como el buen vino, a pesar de la escasa extensión de la novela. Gracias a precisos saltos en el tiempo logramos tener un visión general del devenir de los acontecimientos sin menoscabo de la intensidad o la precisión quirúrgica de la pluma de Leandro.

Si he de ponerle un pero, sería en el desarrollo del final, un poco más precipitado de lo que, a título personal, me habría gustado. Aunque no quita mérito al conjunto de la obra, eché en falta algo más de pausa en este crucial momento.

Con Remanso de paz, Leandro Pinto crece como autor, pero sé que su mejor trabajo está aún por llegar, que hay más en su máquina de escribir de lo que hemos visto hasta ahora. Lo sé y espero con muchas ganas su próxima (muy próxima) publicación.

Anuncios
  1. #1 por leapinto Pinto el agosto 20, 2012 - 11:04 am

    Muuuuy próxima… todos la esperamos. Gracias Rayco por este brillante análisis y por tu respetuosa objetividad. Como siempre digo, cada reseña de la propia obra sirve para descubrir matices y vertientes que el autor a veces ignora. Y gracias, también, por tu amistad incondicional, que sabes que es recíproca, así como la admiración profesional (¡qué académico estoy hoy, jaja!). ¡Abrazos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: