raycocruz

Soy escritor y librero. He publicado las novelas 'La sombra de Pranthas' (Mundos Épicos, 2009), 'La maldición de Hilena' (Bilenio Publicaciones, 2011), "El silenciod de Sara" (Mercurio, 2013) y "La tierra negra. La senda del destino, libro 1" (Mercurio, 2014), además de varios relatos y artículos. Publicaciones: 'La sombra de Pranthas' (Mundos Épicos, 2009) Relato 'El futuro de la humanidad' (Dentro de la antología Riqui-Raca 1.0. Cuentos del fútbol canario, Ed. Nectarina, 2010) 'La maldición de Hilena' (Bilenio Publicaciones, 2011) Relato 'Hargür pensó' (dentro de la antología 'Descubriendo nuevos mundos', FESFE, 2011) Relato 'Siempre perfecto' (dentro de la antología 'Relativamente. Relatos de la imaginación', 2011) 'El silencio de Sara' (Mercurio Editorial, 2013). 'La tierra negra. La senda del destino, libro 1" (Mercurio Editorial, 2014).

Página web: https://retrazos.wordpress.com

III Encuentro de las Letras. Literatura fantástica en Sueños de Papel

Este viernes día 11 de Julio a las 18:00h tendrá lugar en la librería Sueños de Papel el III Encuentro de las Letras organizado por Grupo Tándem. En esta ocasión, el encuentro estará dedicado a la literatura fantástica y contará con la presencia de Melani Garzón Sousa, Ignacio Apestegui y yo mismo, con Leandro Pinto ejerciendo de maestro de ceremonias.

La intención es dar a conocer un poco más el género fantástico que hoy en día se está haciendo en Canarias, tan desconocido por el público en general y que tan buenos representantes tiene en nuestras islas, además de los tres presentes en el evento.

Si este viernes aún no tienes planes, ya sabes qué hacer. ¡Nos vemos en Sueños de Papel!

Anuncios

Deja un comentario

¿Qué hemos hecho nosotros para merecer esto?

Pues eso me pregunto yo. Yo, que soy autónomo y me putean con el aumento del IVA, que ando lidiando como puedo con una crisis que no he provocado yo sino la avaricia y la mala gestión de unos pocos, que veo cómo mis clientes se esfuman por falta de trabajo y, por tanto, de dinerillo para gastar en algo tan “nimio” como un libro para pasar el rato… ¿Qué he hecho yo para que ahora venga el señor Wert a tocarme más las narices con algo tan delicado como la educación?

Nunca (o casi nunca) escribo de política, pero es que con este señor me están entrando ganas. Lo que ha detonado mi malestar es esta noticia: Wert avala un curso para profesores sobre “apariciones y milagros” de la Virgen. ¡Dito sea Dios! Ahora resulta que a los profesores que algún día le van a dar clase a mi hija les van a hacer perder el tiempo con un curso sobre ¿qué? Perdonen que vuelva para atrás y relea el titular, porque no acabo de creermelo. Pues sí, no había leído mal: ¡sobre los milagros de la Virgen!!!! Se titula, concretamente: “Apariciones y milagros de Nuestra Señora”. Y digo yo: ¿sobre qué virgen? La virgen del Pino, la del Carmen, de Candelaria… Porque oye, cada cual tiene lo suyo y no me vas a contar lo de una despreciando lo de otra, que alguien se puede ofender. Yo sugiero que, como el tema da para mucho, el curso se prolongue y se convierta en una asignatura de Magisterio, para que los futuros maestros salgan bien empapados de tan importante cuestión para el futuro laboral y personal de mis hijas. Al fin y al cabo, para el señor Wert pesa lo mismo la religión en el expediente que las Matemáticas o la Lengua, así que, ¿por qué no formar a los profesores como debe ser también en religión? ¡Vamos, digo yo!

Espero que el tono irónico de todo esto quede meridianamente claro y nadie me tome por un papanatas a la altura del ministro, porque lo único que hago es reírme para no llorar. Empiezo a sentirme orgulloso de la porquería de plan de estudios que me tocó en mi época, porque comparado con éste mi nivel será el de un estudiante del MIT. ¡Qué coño! ¡Hasta los que hayan estudiado la ESO se podrán sentir satisfechos!

En fin, parece que el señor ministro está empeñado en dar argumentos a quienes desean un cambio de gobierno en las próximas elecciones, porque esta reforma educativa es, simplemente, un comunal despropósito.

, , , , ,

1 comentario

Reseña: “El rey trasgo” de Alberto Morán Roa

Tenía esta reseña pendiente desde hacía bastante tiempo, pues la novela la devoré hace meses. Mi tradicional falta de tiempo me ha impedido hacerlo antes, pero de hoy no pasa.

Si no te suena a estas alturas el nombre de Alberto Morán es que andas pelín despistado del mundillo literario fantástico, así que te diré que es escritor y traductor que ha trabajado para empresas como Planeta de Agostini o Panini y que ha publicado su primera novela fantástica con Kelonia Editorial. Su título es El rey trasgo. La ciudadela y la montaña.

Esta es la sinopsis:

Han pasado ocho años desde que el imperio de Kara desapareció, convertido en polvo añil por un poder que escapa a toda comprensión.
La Ciudadela, silenciosa guardiana de la paz gobernada por tres naciones, vigila los reinos del hombre navegando los cielos.
En un pueblo del frío norte, dos amigos descubrirán un libro vinculado a un enigma del ayer y a un hombre entre la vida y la muerte.
Nacido de la pluma de un poeta, les descubrirá los secretos que moran en las montañas a través de una historia en la que conservar la vida vale más que conservar la humanidad.

El mundo apura sus últimos latidos…

Y en la cima de los Picos Negros, contemplando el paso del tiempo entre delirantes pensamientos, el Rey Trasgo aguarda el momento de construir sus sueños a partir de sus cenizas.

En el aspecto estético, Kelonia nos muestra lo que pretende ser su fuerza vital: un trabajo bien hecho, con una maquetación y un acabado exquisitos. La portada, alejada de los cánones habituales que pueden verse en títulos fantásticos, es simplemente sublime, con el toque justo de sugerencia y abstracción para que pique la curiosidad del lector.

Cuando por fin te sumerges en la historia, te das cuenta de que estás ante la obra de un autor que vive cada palabra como si fuera la primera y la última, la más importante. El tratamiento del texto es exquisito y no sobra ni falta nada, sin que desentone ningún adjetivo, ningún signo de exclamación.

La historia que nos cuenta Alberto anda a caballo entre la épica y el intimismo, contándonos grandes acontecimientos desde un punto de vista cercano y vital de los personajes protagonistas, de los que no se despega salvo para mostrarnos la sombra tras las sombras, la mano del titiritero: el desconcertante Rey Trasgo.

El rey trasgo es una novela de pasiones, conquistas, batallas y traiciones que te hace vibrar continuamente, contando dos historias paralelas a cual más interesante, con más matices e intriga.

Como pero, sólo diré que los saltos temporales que se dan a lo largo de la historia son un pelín desconcertantes, pues a veces no queda claro para el lector en qué momento se encuentra exactamente. Sin embargo, no puedo atribuir este pequeño defecto sólo al autor y sí a mí torpeza como lector, que también es posible.

Por supuesto, esto para nada desmerece la sensación que el libro deja cuando se pasa la última de sus páginas: la de saber que has leído un gran libro, el comienzo de una carrera literaria que se presume larga y fructífera.

Desde aquí, y con mucho retraso, felicito a Alberto por su trabajo y espero que siga contándonos la historia de este Rey Trasgo y sus travesuras. Seguro que darán mucho de qué hablar.

2 comentarios

El odio

Creo que no debe haber sentimiento en el mundo más destructivo que el odio. La propia palabra, quizás por el peso emocional que transporta, resulta fea y desagrable.

TE ODIO

Recibir esta sentencia es como recibir un impacto de bala. Directo al corazón.

E igual de asesina.

1 comentario

Editoriales ¿pequeñas?

Me resulta muy curioso el discurrir de las cosas en estos tiempos tan complejos. En una época difícil para el bolsillo en la que el sector del libro está recibiendo un duro varapalo después de varios años evitando la tan temida crisis, a las editoriales tradicionales les ha salido un grano en sus grandes culos. Este grano tiene un nombre genérico que no le hace justicia del todo: editorial pequeña.

A la sombra del incorformismo con el modelo de gestión de la industria editorial en nuestro país, han sido muchos los que, de una manera u otra, han creído posible hacerlo de otra manera. Ya sea en formatos, en contenidos o en modelo de gestión, han visto la luz en los últimos tiempo varias editoriales con ganas de ofrecer algo distinto al siempre hambriento devorador de novedades literarias.

Cada una ha venido a llenar un hueco, a ofrecer un giro en uno u otro sentido. A pesar de la gran cantidad de ellas que, como digo, han ido surgiendo, sólo hablaré de las que conozco directamente, pues no soy partidario de hablar por hablar ni de opinar sin conocimiento de causa.

La primera de ellas no podía ser otra que Bilenio Publicaciones, la editorial que tuvo el valor de publicar mi segunda novela La maldición de Hilena. Con muy poco hacen mucho este matrimonio comprometido con la literatura de mi tierra: Canarias. De todas las que mencionaré quizás es la más sencilla, pues limita su distribución directa a las islas (aunque hacen envíos a toda España), pero no por ello su labor es menos contundente. Con una gran presencia en los centros escolares, la trilogía de Juan Carlos Saavedra comenzada con El misterio de las afortunadas, va ya por su cuarta edición. El punto fuerte de esta editorial está en el trato con el autor, cercano y amable como ellos mismos son. A día de hoy, casi dos años después, sigo encantado de haber confiado en ellos. Recientemente ha dado el salto al mercado digital lanzando La maldición de Hilena en formato ebook para Kindle.

Ediciones Babylon es todo un ejemplo de valentía y visión de futuro. Centrados casi en exclusiva en el libro electrónico, se caracterizan por disponer en su catálogo de varias cabeceras de género homoerótico, algo apenas conocido en nuestas librerías. Desde su modesto planteamiento se han ido haciendo un hueco a base de calidad e insistencia hasta el punto de que, a día de hoy, cada vez que abren el periodo de rececpión de manuscritos reciben más de un centenar. Expertos en la gestión de su presencia en las redes sociales, son asiduos a salones de manga (también de cómic japonés hecho aquí pueden presumir en su catálogo) y lanzan múltiples concursos y promociones, con los que se han ido dando a conocer a un ritmo vertiginoso. Su más reciente publicación es Veneno de escorpión, la esperada nueva novela de Leandro Pinto.

Otro claro ejemplo es la editorial Kelonia. Después de rondar durante años el mundillo fantástico de nuestro país, en contacto y prestando apoyo a autores, ilustradores y creadores en general, sus responsables se dieron cuenta de que era el paso lógico montar una editorial y hacer las cosas de otra manera. De esa certeza han nacido ya varios buenos títulos, como el muy recomendado El rey trasgo. La ciudadela y la montaña, El letargo del pájaro de fuego o el más reciente ganador del certamen de novela corta Domingo Santos: Orpheus. Con exquisita atención al detalle, abren una puerta tabú a la autoedición con su departamento de Kelonia Personal que ya ha visto varios títulos, como la novedad Breithz. La leyenda de Leureley II de Roberto Redondo, Elba de Cus y Elena Montes.

En otra línea editorial se mueve Tyrannosaurus Books, más centrada en el terror, pero con igual ilusión por ofrecer un producto diferente. Con tiradas pequeñas y numeradas, de forma que cada ejemplar es único, han puesto el énfasis, de momento, en el relato corto. Sus productos más destacados son Arkham. Relatos de horror cósmico, con un elenco estupendo de autores homenajeando al maestro H.P. Lovecraft o sus Mejores historias de zombies de Tyrannosaurus books. Pronto, además, se pasarán a la fantasía épica con la antología Epic.

En Tyrannosaurus Books tenemos una filosofía muy concreta: no creemos en las tiradas sin ton ni son, ni en la producción industrial y preferimos trabajar con el menor número posible de intermediarios.

Por supuesto, estas que he mencionado son sólo la punta del iceberg y están aquí porque, de una forma u otra, conozco su trabajo y hablo con conocimiento, pero hay otras, como las recientes Editorial Universo, La pastilla roja o Delorean Ediciones, por citar algunas, que prometen un buen número de buenas historias. Sin embargo, quiero darles aún un tiempo de vida para poder valorar su trayectoria. No dudo de que pronto pasarán a engrosar este pequeño listado de editoriales a las que el término “pequeña” se le queda pequeño: por dedicación, desvelo, calidad, cercanía, actualidad y atención, pronto pasarán a ser grandes editoriales; “grandes” en un sentido amplio que nada tiene que ver con tiradas de millares de ejemplares que acaban saldándose en un almacén o con la entrega de premios a dedo para captar a un autor.

Siganle la pistas a estos locos que se han tirado a la piscina sin flotador. No se arrepentirán.

2 comentarios

A vueltas con la coedición…

Desde hace unos días hay cierto revuelo en las redes sociales a vueltas sobre la autoedición y la coedición, en parte gracias a artículos como este titulado Editoriales dudosas, autores que callan de Gala Romaní.

Como todos saben, de este tema de la coedición yo sé un porrón por haberla sufrido en mis propias carnes con la editorial Mundos Épicos, pues de esa forma edité La sombra de Pranthas (si quieres conocer cómo fue la experiencia, lee este post: Sigo topando con la pared…). Por ello, creo que estoy en condiciones de dar algunas sugerencias al respecto.

Las opciones de coeditar o autoeditar son tan completamente válidas, a mi entender, como cualquier otra. Vaya esto por delante. Sea por principio o por cualquier otro motivo, recurrir a una editorial de coedición (son éstas las que han generado la polémica, no hablo de la autoedición) es muy lícito y nadie debería avergonzarse de ello. Creo que el concepto romántico de que sea la editorial la que apueste por tu libro empieza a quedarse obsoleto. Si todo el mundo tuviera la capacidad económica y el tiempo para ello, ¿no nos autoeditaríamos todos? Nuestra novela es nuestro producto, nuestra creación y, si no apostamos nosotros por ella, ¿quién lo hará?

Ahora bien, esto no signfica lanzarnos en las garras de cualquiera que haya creado una página web y diga que es editor buscando nuevos talentos. Creo que lo más importante es ver el catálogo de la editorial y contactar con otros autores, investigar en la web, conocer sus experiencias para saber si la empresa es trigo limpio. Ante cualquier atisbo de duda, borra esa web de tu buscador y sigue a la caza y captura. Al fin y al cabo, si has decidido invertir tu dinero en ello, asegúrate de tener todas las garantías de que es bien empleado y que tienes opciones reales de recuperarlo.

Debes comprobar la transparencia del editor antes de darle tu texto. Por ejemplo, si en su página web no hace ninguna alusión a la coedición (me remito de nuevo a Mundos Épicos) desconfía de entrada y busca otra opción. La verdad debe ir por delante. De esa forma sabrás a qué atenerte y, además de no perder tu tiempo, no te sentirás estafado ya desde el principio.

Creo que este es el mejor consejo que puedo dar al respecto.

Mi otra experiencia también es en coedición. La maldición de Hilena se editó de esta forma con Bilenio Publicaciones y la editora, antes que ninguna otra consideración, me explicó cómo trabajaban por si no estuviera interesado. Cuando dije que sí, me mostró el contrato y aceptó todas mis sugerencias de mejora. El proceso de diseño lo hicimos al alimón y cada decisión era consensuada, de forma que, cuando por fin el libro estuvo en la calle, lo sentí como obra mía no sólo en el texto que contenía. Había participado en todo él. A día de hoy no puedo sino alabar el trabajo de Bilenio y, si mi tercera novela no la edito con ellos, es porque han cambiado su estrategia editorial, y no por desavenencia o discrepancia alguna entre nosotros.

En cualquier caso, escojas el camino que escojas, ten paciencia y no cometas el error de, por precipitación o un exceso de ansia, algo de lo que pecamos todos, dejar de leer la letra pequeña de estas editoriales pseudo-fraudulentas que se prodigan últimamente. Si algo te huele mal, huye. Así de sencillo.

1 comentario

¡Cómo nos engañan!

Últimamente tengo la frustrante sensación de que vivimos en un mundo de mentirijilla, de que nada de lo que me rodea es real, sincero o franco. Si me pongo a citar ejemplos puedo aburrir hasta a las ovejas con un post de treinta y cinco mil palabras, así que me voy a limitar a comentar algunos de los engaños más recientes que me han irritado, sorprendido y simplemente, puesto de mal humor.

La tormenta Sandy que se acerca a Nueva York con catastróficas previsiones de daños materiales. Está anunciada desde hace días en todos los medios de comunicación con imágenes en directo, previsiones metereológicas y demás parefernalia televisiva. Cuando hoy en Facebook alguien ha colgado esta foto no me he planteado ni por un momento que no fuera cierta. Mi gozo en un pozo cuando me han confirmado que es un fotomontaje.

SAndy en Retrazos

Sandy de mentira

Otra mentira, sin entrar en polémicas ni meterme en política, la tenemos en el gobierno de este país. Nunca he hablado de política en estea blog ni suelo meterme en berenjenales de este tipo, pero escuchando el debate sobre los presupuestos la semana pasada tuve ganas de tirarle un zapato el televisor, emulando a un periodista extranjero que llegó a hacerse famoso por esto mismo. Afortunadamente me contuve, pues habría dado un bochornoso espectáculo en la sala de espera en la que me encontraba y habría dejado a los demás sin poder terminar de ver las mentiras institucionales que nos estábamos tragando.
La tercera, en un ámbito totalmente diferente, es la del azúcar moreno. Llevaba años escuchando decir que el azúcar blanco, debido al proceso de refinamiento que sufre antes de llegar a mi colacao de por las mañanas, es poco beneficiosa para nuestra salud; que el azúcar morena es más sana porque este proceso es menor, que pierde menos propiedades, etc. Por fin, hace unas semanas me dio por comprar la morena, por aquello de que hay que cuidarse y mejorar los hábitos alimenticios. Pues cuál no sería mi sorpresa al leer en Internet, en varios foros sobre nutrición, que este tipo de azúcar suele ser la misma azúcar blanca teñida con melaza. ¡Y encima me la cobran un euro más cara! No sólo cornudo, sino apaleado. No solo engañado, sino estafado también.

La cuarta indignación también es alimentaria y supe de ella a través de esta noticia en Canarias7.es. Al parecer, diversas marcas de aceite tenían en el mercado aceite que vendían como de oliva virgen extra cuando eran sólo virgen, sin el “extra”. Esto, que parece una chorrada, es para indignarse teniendo en cuenta la diferencia de precio entre uno y otro. Y, aunque no la hubiera, es como si me estuvieran dando gato por liebre. Por muy rico, sano y nutritivo que sea el gato, quiero saber que lo es y pagarlo al precio que le corresponde.

Ejemplos como estos hay a cascoporro y sé que con esto sólo estoy ejerciendo mi derecho a la pataleta, pero es que tengo la sensación de que por mucho que uno se esfuerza en separar el trigo de la paja cuando navega por Internet, lee el periódico o recibe información de cualquier otro tipo, nos engañan como quieren. ¿De quién podemos fiarnos hoy en día? ¿Quién nos da una información veraz, sin sesgo y realmente informativa -valga la redundancia-, sin intenciones ni falsas interpretaciones?

Sé que más de uno me tachará de ingenuo, pero ¿todo vale en el mundo de la publicidad? ¿Y en política? ¿Todo vale para conseguir un para de “Me gusta” de más?

¿Todo vale?

Deja un comentario

Día de las bibliotecas

Hoy miércoles 24 de Octubre es el Día de las Bibliotecas. Como tantas otras efemérides relacionadas con lo cultural, está pasando sin pena ni gloria por nuestro día a día. He tenido el lujo de participar esta mañana en un debate muy interesante al respecto en Radio Cibelio de Telde, con Ainhoa Rodriguez, en el que hemos tratado de poner un poco al día la situación real de las bibiliotecas en nuestra sociedad. Es un placer observar como algunos medios de comunicación sí se han mojado para darle cobertura a esta jornada y mucho más lo ha sido el que hayan contado conmigo para ello.

Las bibliotecas necesitan, desde mi punto de vista, actualizar su función social. Su papel como prestamista de libros ha quedado en segundo plano y deben apostar por la dinamización cultural a base de realizar actividades de fomento de la lectura. Afortunadamente las de nuestra capital están muy vivas en ese sentido y se puede encontrar en ellas exposiciones, cuentacuentos y actividades infantiles con frecuencia.

Deseo y espero que eso siga así y que la irrupción del libro electrónico no acabe con estos templos de la cultura, tan importantes y necesarios para todos.
¡Feliz día de las Bibliotecas!

Imagen

Deja un comentario

Lorenzo Silva, premio Planeta. ¿Por qué?

Ya está aquí. Un año más tenemos el Premio Planeta ante nosotros. Dotado con un pastón de nada menos de 600.000€ ha sido entregado ayer en una ceremonia retransmitida en directo por Internet, como si fuera el salto de un pavo desde la estratosfera, o algo así. El caso es que el ganador ha sido Lorenzo Silva, que lo ha conseguido bajo pseudónimo con su novela La marca del meridiano, protagonizada por su dúo habitual y recurrente a lo largo de toda su bibliografía Rubén Bevilacqua y Violeta Chamorro.

Enhorabuena a Lorenzo por este éxito y ese pastón que va a venir a resolver en parte su paso por esta crisis que a todos nos agobia. Por otro lado, opino yo, que no entiendo muy bien por qué darle el premio a un autor que ya es de la casa, que tiene las ventas de sus libros más que aseguradas (publica un libro cada año o cada dos) con buenas críticas por parte de los especialistas. Por qué a él en vez de a un autor emergente, más necesitado del apoyo mediático, la campaña de marketing y, por qué no, también, probablemente, del dinero.

Que no lo digo por mí, ojito, que ni me presenté ni tengo ningún interés en este asunto, pero es que cuando alguien me diga que el premio se falló bajo plica y que el jurado no sabía quién era el autor de la novela me reiré con ganas, tratando de entender si me lo dicen por ignorancia o por ingenuidad. ¡Qué la novela es de Bevilaqua y Chamorro! ¿Quién va a ser el autor, sino el propio Lorenzo Silva?

Sé que es un secreto a voces el tema de los concursos literarios, pero no deja de irritarme el ombliguismo de las editoriales grandes. En este sentido chapeau para las pequeñas y medianas que aún apuestan por la sangre fresca en la literatura, que corren con enormes riesgos por apostar al caballo desconocido y sin credenciales.

Como todos los años, el premio Planeta se venderá bien, será uno de los pilares de la campaña de Navidad y su autor será colmado de éxito. Es una pena que esa oportunidad no le sea dada a quienes realmente lo necesitan.

Y así seguimos y nada cambia. En fin…

Deja un comentario

Reseña de ‘No todos moriréis’ de Antonio Jareño

No todos moriréisEl día que me decidí a empezar No todos moriréis fue uno de esos en que estaba con la mente abierta, sin saber qué me iba a encontrar. No conocía a Antonio de nada salvo los pocos intercambios de comentarios propios de las redes sociales. La sinopsis de la obra me atrapó y di el primer paso de comprar la novela esperando encontrar el hueco adecuado para hincarle el diente.

Esta es la sinopsis:

Un extraño apuñalamiento que recoge una cámara de seguridad de un banco español  y una carta encontrada en un libro antiguo, desatan una serie de acontecimientos en las que se ven envueltos un joven empleado de banca, un sacerdote en crisis personal, una multinacional de productos anti-edad y una médico escéptica, en una trama donde el premio es encontrar la clave de la inmortalidad.

Esas simples palabras me picaron la curiosidad y le encontré un hueco en mi inmensa pila de libros pendientes.

La novela empieza muy bien, con un personaje protagonista que presencia algo, el extraño apuñalamiento que menciona la sinopsis, y que cambiará su vida y la forma de entender muchas cosas que hasta ese momento daba por sentadas. Poco a poco van interviniendo nuevos personajes que van enriqueciendo la trama sobre todo, a mi parecer, por lo bien trabajados que están los diálogos entre ellos.

Aunque la historia está muy bien y es original, la documentación se nota que está muy trabajada y la acción se desarrolla a buen ritmo, con lo que más he disfrutado es la creación de personajes. Cada uno de ellos tiene su historia, sus ideas y sus motivaciones para hacer cada una de las cosas que hace, lo que le da la verosimilitud necesaria.

No todos moriréis es una prueba más de que la calidad literaria no está reñida con la autopublicación y que navegando por Amazon se pueden encontrar obras estupendas. En esta, Antonio nos sorprende con una novela que en nada debe envidiar a obras como El código Da Vinci a la que en algunos momentos se me parece, sobre todo por estilo y ritmo narrativo. El misterio, la investigación y la documentación, están siempre presentes en esta trama que afecta hasta las más altas esferas de la política mundial. Viajaremos de EEUU a Gran Bretaña y Francia para descubrir una conspiración que lleva años urdiéndose entre bambalinas con una finalidad que da mucho que pensar en el lector.

Con un estilo directo, sin florituras y muy ameno, la historia se va desarrollando con suavidad y de tal forma que en todo momento, a pesar de la multitud de personajes que aparecen, el lector queda bien ubicado, sin necesidad de tener que releer capítulo alguno. Y si he de ponerle un pero a esta novela sería únicamente en este aspecto. En ocasiones, por esa necesidad de que nadie se pierda, el autor abusa de la recapitulación de datos, lo que en alguna ocasión ralentiza la narración.

Los diálogos, como ya comenté, son para mí uno de los puntos fuertes de la novela, sobre todo aquellos entre el cura y la médico, la fe contra el escepticismo. Algunos de ellos, geniales.

Mi más sincera enhorabuena a Antonio por esta obra. Por mi parte, desde luego, le seguiré la pista muy de cerca.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: